Archivado en: Corrupción, Crisis, Política | Etiquetas: Corrupción, falla de los gobiernos panistas, Ineficiencias, Política, Transporte
De camino a la oficina, me topé con este autobús de transporte público en Tijuana. El mensaje rotulado en la parte posterior y al que le tomé la foto -con el celular- me descorazona:
“Gracias señor presidente, con su apoyo al Pire estamos ahorrando tiempo, llantas y combustible”.
Lo primero que me viene a la cabeza: Canijos transportistas, se comportan como pinches lacras, haciéndole el caldo gordo a los políticos.
Y como no, si el principal problema de los gobiernos panistas es, y heredado en parte por los anteriores, solo que estos lo agravaron:
QUIEREN MANEJAR A LA POLÍTICA COMO EMPRESA PRIVADA, Y A LOS NEGOCIOS PRIVADOS BENEFICIARLES CON LA POLÍTICA MEDIANTE ACCIONES SIN ETICA.
¿Así como pues?
Los transportistas en México son ineficientes, empezando por cuestiones geográficas, tenemos un país con grandes extensiones y transportar personas y carga encima de llantas es uno de los mayores problemas de competitividad, nunca se apostó por el Ferrocarril ni por un sistema de cabotaje, que transportara cargas y personas de manera productiva, se apostó por un sistema pendejo de concesiones: Cada individuo que llegaba a un puesto público “agarraba” concesiones de camiones de pasajeros y camiones de carga, les resultaba fácil invertir en la primer unidad, luego las multiplicaban por decenas, centenas o millares, caso pipas de Pemex, propiedad de la familia Hank en su mayoría.
80 años después miles de transportistas “x” se siguen prestando al juego en todo el país, y tienen el descaro de darle las gracias a un individuo que se le paga para que haga su trabajo.
A que pendejos somos los mexicanos, Solo nos falta tatuarnos en las nalgas Viva la Revolución Cabrones…











