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Canódromo de Tijuana

No es mi intención fomentarte el vicio de las apuestas y nada por el estilo, pero si una tarde de estas no sabes que hacer en Tijuana, te puedes escapar al Canódromo Caliente (ex hipódromo de la ciudad) y observar carreras de perros, la entrada es gratuita y es agradable recibir el aire de este verano que se va, para no volver.

Las carreras empiezan a las 19:50, o sea diez para las ocho y se pueden disfrutar tomando un cerveza bien fría. La familia puede acompañarnos y no hay problema con los menores de edad, son admitidos.

Más imágenes sobre el canódromo aquí.



Hace 25 años, la tragedia del terremoto de la ciudad de México

Siempre se nos queda grabado lo que hacíamos en el momento en el que ocurre una gran tragedia, como es el caso del 911 de Nueva York en el 2001, el asesinato de Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994  o el terremoto asesino del 19 de septiembre de 1985 en la ciudad de México.

Aquel martes tuve una clase de 7 a 8 am en la universidad, en Cd. Obregón, Sonora, y de allí me trasladé a la gasolinera Pérez-Álvarez que en aquellos años se podía considerar fuera de la urbanización principal de esa ciudad ya que se ubicaba por la calle Norman E. Borlaug pasando la calle 300 del Valle del Yaqui. Cuando llegué a la segunda planta a esos de las 8:30, una hora antes que la ciudad de México, el personal de administración y ventas de esa empresa andaba de un lado para otro, el gerente general de nombre Rafael Araux se veía muy intranquilo ya que no podía comunicarse a la ciudad de México y localizar a su hijo que estudiaba allá.

Fue hasta el medio día que pude ver las primeras imágenes del terremoto, una ciudad devastada, edificios caídos por todos lados y miles, cientos de miles de muertos, así como conocer que había unas personas que lo arriesgaban todo y se les llamó los hombre topo, pues se metían entre los escombros y fierros retorcidos para rescatar personas con vida, ellos fueron los héroes en este suceso.

A esas horas en la radio se daban pormenores del terremoto, se comentaba que en el Hotel Regis, el cual se había derrumbado totalmente y había cobrado la vida del padre Durazo, un sacerdote muy querido en nuestra comunidad, se preparó una comitiva de dos personas para ir por los restos al Distrito Federal, el nombre de ellos en este momento no lo recuerdo, pero eran personas pertenecientes a la Cámara de Comercio y el centro patronal del Valle del Yaqui.

El resto del mes fue de malas noticias a raíz de las consecuencias, los periódicos de esas fechas mostraban la cruda tragedia y en la televisión de aquellos años eso fue la nota principal.

Nunca se supo con exactitud el número de muertos, el gobierno federal encabezado por el presidente Miguel de la Madrid no hizo la tarea al respecto, eran los años del viejo PRI donde se tomaban decisiones desde la cabeza y no había voz de peso que diera la contraria. Por alguna razón se quiso minimizar el asunto y hasta la ayuda internacional se evitó, no los quisimos.

¿Y tu donde estabas ese día, que hacías en ese momento?