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La historia lo juzgará

Le quedan 3 días al sexenio del presidente Felipe Calderón Hinojosa. Período de gobierno que quedará en la historia de México como “muy sangriento”, derivado de la guerra contra el narcotráfico que instrumentó su aparato gubernamental a lo largo y ancho de estos 6 años.

El Semanario Z publica este 26 de noviembre de 2012 un reportaje donde se le atribuyen 83 mil muertos al presidente Calderón, bien pueden haber sido 60 mil o 120 mil, para fines de criticar da lo mismo y es difícil calcular en realidad cuantos fueron atribuibles al narco y cuantos no.

Vuelvo a repetirlo, Calderón no propició la corrupción que ha contribuído en la degradación de muchos mexicanos, el presidente al igual que la mayoría de los mexicanos hemos sido victimas de un sistema que se pudrió hace muchas décadas y en el que escasos funcionarios públicos en México hacen algo de valor para componerlo y frenar esa galopante descomposición, al contrario sus ansias de riqueza alimentan la putrefacción, empezando por nuestros Senadores, Diputados y Jueces.

Fue el viejo PRI el que permitió que la educación en México perdiera valor, sobre todo en los años 70´s,  su sistema requería una fuerte prole de analfabetos para explotarlos y seguir enriqueciéndose en el poder. Presidentes como Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo sembraron las bases del deterioro, una generación después vino el presidente Calderón a cosechar la fruta podrida.

Felipe Calderón encaró a la delincuencia, estos no se rindieron y se soltaron los demonios en la mayoría de los Estados del País, el narcotráfico es una buena parte del problema, pero no todo, entre los delincuentes las bandas de secuestradores, extorsionadores, asaltantes, contrabandistas, trata de blancas y rateros de domicilios tienen un peso muy importante, son paupérrimas las acciones de los gobiernos municipales y estatales contra estos individuos, las policías de todo el país están infiltradas, y con todo esto lo más práctico es echarle la culpa al presidente en turno, dentro de 72 horas tendremos cambio de gobierno en México y ya veremos como los enfrenta Peña Nieto, quien este día acude a su cita con el presidente Obama en los Estados Unidos y seguramente le “leerán la cartilla”, le darán línea en los principales rubros de nuestra relación bilateral y sobre todo le dictarán su postura frente al crimen organizado, apuesto a que le van a prohibir que lleve a cabo las viejas prácticas de pactar con el narco.

No coman ansias, el próximo sábado conoceremos la postura real de Peña Nieto contra el crimen organizado, calculo que será la misma que la de Calderón y es que no hay de otra, a los criminales palo duro y a los enfermos del narco un sistema de salud y de educación que los ayude salir de ese infierno.

Regresando a Calderón, los demás asuntos como la estabilidad económica del país en un mundo en crisis o el crecimiento en infraestructura no cuentan, todos le achacan el problema de la violencia.

Dentro de 3 días Felipe Calderón entrega su responsabilidad, hizo lo que hizo y la historia lo juzgará, hoy más que nunca la frase “el tiempo pone a cada quien en su lugar” está vigente.



Precursor de nuestros males
14 octubre 2012, 2:55 PM
Filed under: Corrupción, Educación, Gestión, Idiosincracia, Sector Público | Etiquetas:

La gran enfermedad que tiene nuestro país llamada corrupción tiene un precursor que se llama cortoplacismo.

No tenemos funcionarios públicos que tengan la necesidad de ver más allá de la fecha en la que termina su gestión, ya sean trienios o un sexenio. ¿Para qué? No están obligados en la práctica a rendirle cuentas a nadie, en teoria si, pero es raro el funcionario público que puede presentar cuentas sanas.

Entonces, ¿Para que ocuparse en programas que vayan más allá del plazo de su gestión? Suponen -indebidamente- que nadie se los va a agradecer, y actúan solo para privilegiar sus intereses (llámese negocios propios a través del tráfico de influencias).

Los resultados de este cáncer son notorios: No tenemos deportistas de élite, no tenemos un sistema educativo valioso -el mas grave de todos-, no hay coordinación entre los programas de un presidente saliente y el que viene, el que se va se marcha buscando irse con los bolsillos lleno, el que llega viene con todas las ansias de robar, y lo peor es que no son solos, vienen con su camarilla de rateros.

Y que no quieran vendernos el cuento de la reelección, empezando por la de diputados y senadores, esa especie de animales despreciables por su amor al arte de cultivar la hueva.

Así que la única solución somos Tu y Yo, a exigirle a nuestros funcionarios que actúen con ética y cada uno de nosotros a vivir pensando mas a menudo en el largo plazo.



El único acierto de los dos gobiernos panistas

¿Quien recuerda los terribles años donde la inflación era de 2 y 3 dígitos en nuestro país? Fueron los años 70´s y 80´s.

La inflación, también conocida como “el impuesto de los pobres”, acunó nuestra elevada base de población de bajos recursos en el país.

Eran años donde los servicios y productos duplicaban el valor rápidamente, además era común que se escasearan, resultado de un círculo vicioso, se creaba esa falta de producto para que el efecto de la demanda incidiera en nuevos precios más elevados.

Lo más relevante de los dos gobiernos panistas que hemos tenido en nuestro país a partir del año 2000, es precisamente que han hecho todo lo que está a la mano para controlar la inflación, así que no restemos importancia a estos gobiernos, que al igual que el de Ernesto Zedillo (1994-2000) han estructurado nuestra economía; habría que aclarar que Zedillo tuvo la suerte de coincidir con Bill Clinton en esos años, cuando había un presidente adecuado en USA y su economía era pujante, de no haber sido por eso, nuestro presidente de finales del siglo pasado nunca hubiera tenido éxito.

Los dos presidentes del Pan han tenido una terrible suerte, el mundo ha estado en crisis económica desde el 2001, así se complica bastante la existencia de sus proyectos.

Lo ideal es que estos dos últimos gobiernos panistas hubieran tenido mano firme y se hubiera combatido la corrupción, esta es similar a la inflación, ambas construyen pobres al por mayor y nunca serán tan dañinas como el narcotráfico, esta última se combate con educación y cultura, las primeras con leyes y programas de gobierno. En esto sigue confundido Felipe Calderón.



San Martín Texmelucan, suma de indecencias desata una nueva tragedia

Una vez más en nuestro México de historias terribles un evento viene a engrosar el libro de las desgracias que pudieron haberse evitado.

Ayer, en esta comunidad del estado de Puebla, la muerte llegó por la puerta grande, se aprovecho de todos los desmanes que hacen posible la corrupción lacerante que tenemos en nuestro país:

-Ciudadanos que roban descaradamente.

-Ciudadanos vecinos que no denuncian, muchos por temor y la mayoría por falta de ética.

-Funcionarios y empleados de Pemex que se hacen de la vista gorda. Algunos por temor y otros por dinero.

-Autoridades de los tres niveles de gobierno que se hacen de la vista gorda. Muchos por temor y otros por dinero.

-Legisladores que se hacen pendejos y no emiten leyes que castiguen el robo de combustibles. Ninguno por temor, ¿cuantos por complicidad?

Todo esto es terreno fértil cuando la mayoría de la población no ve como delito grave ‘el robo al gobierno’, pues consideran que lo público es de nadie, mismo sentimiento de los funcionarios públicos, y como es de nadie se consideran con el derecho de adjudicárselo.

Se necesita algo fuerte en México que cambie de golpe nuestra cultura, con gobernantes descarados y sinvergüenzas no iremos a ninguna parte, salvo a que sigan muriendo inocentes en tragedias frecuentes.

Todo esto nos ha llevado a que en lugar de ser asuntos de la policía se conviertan en asuntos de seguridad nacional, muchos no están haciendo su trabajo en el gobierno.



Cuidado con el comunismo

Me ha parecido muy interesante conocer un poco más de la cultura china a raíz de la novela que estoy leyendo y tomar unas cuantas advertencias ahora que la Izquierda se prepara para ganar más espacios en México. Y ante las decepciones priístas de antaño y las recientes decepciones panistas, el voto por la izquierda mexicana no parece mala opción para muchos.

China fue el imperio del conocimiento y por ende descubrimientos hace unos milenios -tinta, pólvora, construcción, navegación, medicina tradicional, etc.-, todavía hace 500 años eran muy importantes, pero luego se vinieron abajo, el realidad el Socialismo nunca ha demostrado que es capaz de repartir la riqueza, al contrario incrementa la pobreza y eso demostró precisamente el siglo XX en el gigante asiático, en Rusia, Cuba, India, etc.

En un brillante ensayo que aún no ha sido traducido al inglés o al español, Li y su coautor, Guan Hanhui, echan por tierra la idea de que China estaba económicamente a la par con Occidente hasta por lo menos principios del siglo XIX. El Producto Interno Bruto per cápita, señalan, se estancó en la era Ming (1402-1626) y fue significativamente más bajo que el de la Gran Bretaña preindustrial. La economía de China seguía siendo abrumadoramente agrícola, donde los cultivos de baja productividad representaban 90% del PIB. Durante un siglo después de 1520, la tasa de ahorro nacional china de hecho fue negativa.

La historia de lo que Kenneth Pomeranz, un profesor de historia de la Universidad de California, denominó “la Gran Divergencia” entre Oriente y Occidente comenzó mucho antes.

Entre 1600 y 1800, China continuó estancándose y, en el siglo XX, incluso se contrajo, mientras el mundo angloparlante, seguido de cerca por el noroeste de Europa, se abría camino. Para 1820, el PIB per cápita de EE.UU. era el doble que el de China y para 1870 era casi cinco veces mayor; para 1913, la proporción era de casi 10 a 1.

A pesar de la dolorosa interrupción de la Gran Depresión, EE.UU. no sufrió nada tan devastador como la odisea de China de mediados del siglo XX: primero una revolución, luego una guerra civil y una invasión japonesa, seguidas de más revolución, una hambruna y aún más revolución (cultural). En 1968, el estadounidense promedio era 33 veces más rico que el chino, según cifras calculadas sobre la base de paridad de poder de compra (que contempla los diferentes costos de vida en ambos países). Calculado en términos actuales de dólar, el diferencial en su momento álgido llegó a ser de 70 a 1.

Así que si las nuevas propuestas gobernantes son hacernos comunistas hay que dejar de apoyarlos, China se está volviendo una potencia económica pero debido a que está tomando las prácticas que le funcionaron a Occidente:

Competencia: Europa estaba fragmentada políticamente y dentro de cada monarquía o república había múltiples entidades corporativas que competían.

La Revolución Científica: Todos los descubrimientos clave del siglo XVII en matemáticas, astronomía, física, química y biología se produjeron en Europa Occidental.

El imperio de la ley y el gobierno representativo: Este sistema óptimo de orden social y político surgió en el mundo anglosajón, basado en los derechos de propiedad y la representación de propietarios en legislaturas electas.

Medicina moderna: Todos los grandes avances en salud de los siglos XIX y XX, incluido el control de enfermedades tropicales, fueron logrados por europeos occidentales y norteamericanos.

La sociedad de consumo: La Revolución Industrial cobró fuerza donde coincidían la oferta de tecnologías que mejoraban la producción con una demanda de más y mejores productos más asequibles.

Ética laboral: Los occidentales fueron los primeros en combinar trabajo más extendido e intensivo con tasas de ahorro más altas, lo que permitió una acumulación de capital sustancial.

Esas seis “aplicaciones infalibles” fueron la clave para el ascenso de Occidente. La historia de nuestro tiempo es que “el Resto” finalmente comenzó a descargarlas, en un proceso que no fue nada fácil. Japón no tenía ni idea de cuáles eran los elementos cruciales de la cultura occidental y acabó copiándolo todo, desde la ropa a los peinados. Desafortunadamente, emprendieron la construcción de imperios en un momento en que los costos del imperialismo empezaron a superar las ventajas. Otras economías asiáticas, especialmente India, perdieron décadas sobre la premisa de que las instituciones socialistas de la Unión Soviética eran superiores a las de Occidente, basadas en el mercado libre.

Al mexicano promedio le falta más información de calidad, hemos crecido escuchando, viendo y leyendo las tonterías que Televisa y TV Azteca nos han metido en la cabeza, podríamos presumir de doctorados en TV Novelas y cuanta pendejada se le ocurre a estas dos televisoras nacionales, causantes junto con los políticos de la degradación educativa de los mexicanos.

Hoy que la izquierda se prepara para el cambio, cuidado, no es el modelo ruso el que necesitamos, no es el modelo cubano ni el venezolano, la mayoría de los habitantes de esos países lo tienen más complicado que los demás habitantes del planeta, requerimos reforzar mediante un enfoque menos drástico contra la población las seis aplicaciones mencionadas arriba, pero imposibles de buscar si no disminuimos los índices de corrupción en el país.

Las seis aplicaciones anteriores están tomadas del artículo de The Wall Street Journal.



Slim y el dinero

Mal estaría Carlos Slim a estas alturas de su vida si su meta más importante fuera hacer dinero. Lo anterior viene a que leo la nota en El Universal donde se comenta que al él lo le interesa es hacer crecer las empresas, hacerlas productivas y que se genere riqueza para repartirla y agotar la pobreza.

Con una desigualdad espantosa en nuestro país, es común que los políticos de pacotilla ataquen a los inversionistas, Slim no es la excepción, es la manera más fácil de obtener ventajas de la pobreza, y uno de los éxitos del sistema político priista fue fabricar una extensa base de pobres analfabetas a los que era necesario estar dando limosna año con año y en el ejercicio de ese juego mucho de ese dinero fuera a parar a bolsillos corruptos.

Regresando al tema Slim, por supuesto que en ciertas etapas de su vida el objetivo de su existencia era hacer dinero, multiplicarlo rápidamente, por ejemplo: ¿se habrá olvidado que siendo un niño prestaba sus ahorros a sus padres y les cobraba un interés?. Y fue así como llegó su madurez e intervino en varias áreas, siempre creciendo su fortuna.

Pero seamos honestos en algo, aún si fuera el hombre más inteligente del mundo, no habría podido llegar a ser tan rico si algunos de sus actos no hubieran sido corruptos, debió beneficiarse muchas veces de la ayuda de políticos e hizo muchos negocios con el gobierno, y tuvo que haber dado regalos importantes para recibir tratos preferenciales, hoy siendo el hombre más acaudalado del mundo ya no necesita ser corrupto, con la masa de efectivo y activos que maneja no es tan difícil seguir aumentando su fortuna, esta en la cima y con efectivo disponible para proyectos interesantes el margen de ganancia puede ser muy alto.

No digo tampoco que todo sea miel sobre hojuelas para sus empresas, claro que sus negocios tienen competencia, pero su posición es privilegiada, digamos que aplica las leyes de Tsun Tzu, y las aplica a la perfección.

Por último, su frase respecto a la distribución de la riqueza me parece muy apropiada: Hay que repartir el fruto, no el árbol.



Tragedias del México que construimos
12 noviembre 2010, 8:31 AM
Filed under: Corrupción, Crisis, Cultura, Política, Sector Público, Tragedia

De nuevo una tragedia en nuestro México salvaje. En esta ocasión otro incendio arrebata vidas, evento que si bien pueden ocurrir, no hubo la previsión de ley para que las personas hubieran podido escapar de las llamas.

El sistema de nuevo las mató:

  1. Seis personas que necesitaban sus trabajos no opusieron resistencia a las condiciones inhumanas de quedarse enjauladas mientras hacían un inventario físico en esa noche trágica. Si los políticos no fueran tan rateros habría oportunidades de trabajo y rechazaríamos trabajar en condiciones inadecuadas.
  2. Directivos de una importante empresa nacional, que no tienen valores en el fondo, seguramente los tienen impresos y colgados de las paredes de sus negocios pero no los practican. Una empresa que no cuida la salud y la vida de sus integrantes es una mala empresa. Si hubiera valores y principios reales en la mayoría de las empresas en México, seríamos un gran país.
  3. Una Secretaría del Trabajo y Previsión Social que no cumple con sus funciones, que como la mayoría de organismos públicos de nuestro país, sus integrantes están allí para servirse del puesto, no para servir a la sociedad. El verdadero enemigo de los mexicanos es cada funcionario público que no hace bien su trabajo, o sea casi el 100%.
  4. Nosotros, la sociedad en su conjunto. Esa masa inculta de mexicanos que habitamos este territorio, que únicamente servimos para ensuciar el chiquero en el que hemos convertido al país. Si nos preocupáramos por un sistema que rechazara la corrupción, por brindar educación de calidad a los jóvenes y por denunciar todo acto corrupto que observáramos, otro gallo nos cantaría.

Así es, este es el país que hemos construido, un espacio que brinda pocas oportunidades de trabajo, que no se preocupa por eliminar la corrupción y donde todo el que tiene oportunidad le mete la mano a los dineros públicos.

Ya no podemos seguir así…