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Cuidado con el comunismo

Me ha parecido muy interesante conocer un poco más de la cultura china a raíz de la novela que estoy leyendo y tomar unas cuantas advertencias ahora que la Izquierda se prepara para ganar más espacios en México. Y ante las decepciones priístas de antaño y las recientes decepciones panistas, el voto por la izquierda mexicana no parece mala opción para muchos.

China fue el imperio del conocimiento y por ende descubrimientos hace unos milenios -tinta, pólvora, construcción, navegación, medicina tradicional, etc.-, todavía hace 500 años eran muy importantes, pero luego se vinieron abajo, el realidad el Socialismo nunca ha demostrado que es capaz de repartir la riqueza, al contrario incrementa la pobreza y eso demostró precisamente el siglo XX en el gigante asiático, en Rusia, Cuba, India, etc.

En un brillante ensayo que aún no ha sido traducido al inglés o al español, Li y su coautor, Guan Hanhui, echan por tierra la idea de que China estaba económicamente a la par con Occidente hasta por lo menos principios del siglo XIX. El Producto Interno Bruto per cápita, señalan, se estancó en la era Ming (1402-1626) y fue significativamente más bajo que el de la Gran Bretaña preindustrial. La economía de China seguía siendo abrumadoramente agrícola, donde los cultivos de baja productividad representaban 90% del PIB. Durante un siglo después de 1520, la tasa de ahorro nacional china de hecho fue negativa.

La historia de lo que Kenneth Pomeranz, un profesor de historia de la Universidad de California, denominó “la Gran Divergencia” entre Oriente y Occidente comenzó mucho antes.

Entre 1600 y 1800, China continuó estancándose y, en el siglo XX, incluso se contrajo, mientras el mundo angloparlante, seguido de cerca por el noroeste de Europa, se abría camino. Para 1820, el PIB per cápita de EE.UU. era el doble que el de China y para 1870 era casi cinco veces mayor; para 1913, la proporción era de casi 10 a 1.

A pesar de la dolorosa interrupción de la Gran Depresión, EE.UU. no sufrió nada tan devastador como la odisea de China de mediados del siglo XX: primero una revolución, luego una guerra civil y una invasión japonesa, seguidas de más revolución, una hambruna y aún más revolución (cultural). En 1968, el estadounidense promedio era 33 veces más rico que el chino, según cifras calculadas sobre la base de paridad de poder de compra (que contempla los diferentes costos de vida en ambos países). Calculado en términos actuales de dólar, el diferencial en su momento álgido llegó a ser de 70 a 1.

Así que si las nuevas propuestas gobernantes son hacernos comunistas hay que dejar de apoyarlos, China se está volviendo una potencia económica pero debido a que está tomando las prácticas que le funcionaron a Occidente:

Competencia: Europa estaba fragmentada políticamente y dentro de cada monarquía o república había múltiples entidades corporativas que competían.

La Revolución Científica: Todos los descubrimientos clave del siglo XVII en matemáticas, astronomía, física, química y biología se produjeron en Europa Occidental.

El imperio de la ley y el gobierno representativo: Este sistema óptimo de orden social y político surgió en el mundo anglosajón, basado en los derechos de propiedad y la representación de propietarios en legislaturas electas.

Medicina moderna: Todos los grandes avances en salud de los siglos XIX y XX, incluido el control de enfermedades tropicales, fueron logrados por europeos occidentales y norteamericanos.

La sociedad de consumo: La Revolución Industrial cobró fuerza donde coincidían la oferta de tecnologías que mejoraban la producción con una demanda de más y mejores productos más asequibles.

Ética laboral: Los occidentales fueron los primeros en combinar trabajo más extendido e intensivo con tasas de ahorro más altas, lo que permitió una acumulación de capital sustancial.

Esas seis “aplicaciones infalibles” fueron la clave para el ascenso de Occidente. La historia de nuestro tiempo es que “el Resto” finalmente comenzó a descargarlas, en un proceso que no fue nada fácil. Japón no tenía ni idea de cuáles eran los elementos cruciales de la cultura occidental y acabó copiándolo todo, desde la ropa a los peinados. Desafortunadamente, emprendieron la construcción de imperios en un momento en que los costos del imperialismo empezaron a superar las ventajas. Otras economías asiáticas, especialmente India, perdieron décadas sobre la premisa de que las instituciones socialistas de la Unión Soviética eran superiores a las de Occidente, basadas en el mercado libre.

Al mexicano promedio le falta más información de calidad, hemos crecido escuchando, viendo y leyendo las tonterías que Televisa y TV Azteca nos han metido en la cabeza, podríamos presumir de doctorados en TV Novelas y cuanta pendejada se le ocurre a estas dos televisoras nacionales, causantes junto con los políticos de la degradación educativa de los mexicanos.

Hoy que la izquierda se prepara para el cambio, cuidado, no es el modelo ruso el que necesitamos, no es el modelo cubano ni el venezolano, la mayoría de los habitantes de esos países lo tienen más complicado que los demás habitantes del planeta, requerimos reforzar mediante un enfoque menos drástico contra la población las seis aplicaciones mencionadas arriba, pero imposibles de buscar si no disminuimos los índices de corrupción en el país.

Las seis aplicaciones anteriores están tomadas del artículo de The Wall Street Journal.



¿Seguro que es el capitalismo querido Hugo?

Hoy me levanté tarde, serían casi las 8 am cuando decidí poner un pie fuera de la cama y bajé a preparar café. Al rato bajó mi esposa y me reclamó el no haber ido al supermercado anoche, no había tortillas, cornflakes, pan, huevos, queso amarillo y un pequeño listado que incluía garrafones de agua purificada.

A pesar del viento frío que se sentía decidí irme en shorts, huaraches y la camisa, me llevé 300 pesos para los encargos. Vestía perfecto para un clima de 35 grados, no para los 15 que me indicaba la camioneta.

Llené los garrafones de agua, fueron 26 pesos por 4 de estos, me da gusto que en los últimos 3 años no haya subido el costo del agua, después me fui a Soriana Ferias y empecé por el cornflakes, no solo no ha subido de precio sino que un paquete de 750gr estaba en oferta en 22 pesos, menos de 2 dólares (13 pesos x 1 USD es la conversión), de pronto me vi en medio de una bonita tienda con más de 5 mil productos, ni un solo faltante, ningún fabricante que especule con el abasto, ningún político que frene la economía y con muchos precios que se han mantenido por bastante tiempo. Encontré 3 marcas distintas de pan, 10 marcas de queso amarillo, 3 marcas de huevos, un sinnúmero de marcas de detergentes y en toda la tienda observé marcas que compiten contra sus adversarios, no contra nosotros, agradecí que haya libre competencia y pude escoger o lo más barato o lo que consideré de mejor calidad, ¡tuve opciones!.

Ya después de desayunar he subido al estudio y acompañado de la cuarta taza de café del día empiezo a leer noticias, de inmediato me topo con una sobre Venezuela, donde Hugo Chávez responsabiliza al capitalismo del complot y subida de precios en su país, a caray, ese odiado capitalismo es mi vecino, el estado de California está a menos de 3 km en línea recta de donde escribo estas líneas y mi nueva visa llega la semana que viene, la espero con ansias pues cada quincena cruzamos por lo que encontramos más barato allá y nos significa ahorrarnos unos pesos cada mes, por ejemplo el costal de comida para perros de 22 kilos me cuesta 16 USD en Estados Unidos y acá en México unos 24 USD algo similar, los rastrillos gillete, las aspirinas, el café, la ropa, el calzado, todo lo electrónico y cientos de productos son más baratos con mis vecinos, así que programamos las compras sin preocuparnos de que el mes que viene estarán más caros, como Ustedes saben en estados Unidos muchos de esos productos tendrán el mismo precio un año después y si se trata de electrónica estos serán al menos un 20% más baratos.

¿Y como es posible que el mismo capitalismo que sataniza Hugo Chávez nos brinde esto?

Déjenme que les comente una anécdota de mi adolescencia, por allá en 1978 me fui a vivir a ciudad Obregón, eran años de un desorden económico impulsado por el gobierno corrupto de José López Portillo, en las tardes me mandaban a buscar leche a dos o tres supermercados pues no había suficiente en uno solo y se terminaba a la hora de que la surtían, nos racionaban la venta a 2 litros por persona y si queríamos un kilo de azúcar o un litro de aceite había que comprar más productos, eran años de una terrible escasez de bienes básicos, seis años de populismo con Luis Echeverría y dos con López Portillo habían golpeado a la planta productiva del país, políticas socialistas de mierda que nos atrasaron un siglo respecto a países desarrollados.

Afortunadamente logramos salir de ese bache y a pesar de las corruptelas de Carlos Salinas 10 años después en el país se respiraba un aire de confianza que propició las inversiones y estas trajeron los empleos que se requerían, se olvidaron las nacionalizaciones y el país subió un par de escalones.

Desde México observamos todos los días que Venezuela desciende en una espiral sin fondo, similar a la que hizo caer a Cuba en la terrible hambruna que padecen, y bingo, también en Cuba le echan la culpa al Capitalismo: ¿Será?.

Me despido con esta frase de pacotilla que señala el dictador:

Nosotros vamos adelante, hay que acabar con el capitalismo y si no fuera así, el capitalismo acabará con el pueblo”, dijo el fin de semana, instando a sus seguidores a abrazar la causa socialista: “¡Escojamos pues!”.

P.D. Lo curioso es que Venezuela tiene por vecino a Brasil, donde un presidente de izquierda ha utilizado los pilares del capitalismo (libertad de opinión, seguridad a la inversión, libre competencia, etc.) para llevar a su país de una economía poco seria a uno de los países más importantes del mundo, son la economía numero 10 del planeta y se estima que en los próximos 20 años se ubiquen dentro de las 5 primeras.

Esperemos que el pueblo de Venezuela escoja bien próximamente…



La pobreza es rentable
23 abril 2010, 6:40 AM
Filed under: Cultura, Economía, Educación, Gestión, Negocios, Política | Etiquetas: , , , , ,

Leo la frase en el artículo: “El consultor y catedrático hindú falleció el pasado 16 de abril, creía que la pobreza era rentable“.

Imposible no sacar de contexto sus afirmaciones, ya que voy a utilizar esta oración de un Indio que vivió en Estados Unidos para ilustrar esa situación en mi país. Por supuesto que la Pobreza es rentable, es el arte de mantener jodidos a los demás a cambio de que trabajen duro queriendo salir de ese estado y mientras tanto consuman cierto grado de bienes y servicios que hagan ricos a unos cuantos en cada región.

El capitalismo es un sistema económico tan brutal como los otros en la práctica, en teoría ese modelo económico, al igual que el socialismo son perfectos, ambos buscan la realización de la persona, uno solo y en equipo y el otro en comunidad, borrando individualidades. Mencioné “los otros” pues en varios países del mundo se mezclan estos sistemas y nacen los gobiernos de centro, con derivaciones de centro izquierda o centro derecha.

Regresando al asunto de que la “pobreza es rentable” vamos preguntándole a Televisa, Sabritas, Coca Cola, Elektra, Dr. Simi y a cientos de empresas e incluso sindicatos que han hecho de México un botín de guerra, catapultando sus utilidades gracias a que en la pobreza hay falta de educación y el mexicano promedio no tiene reparos es “comprar” la parte jodida del pastel.

La pobreza es rentable -base de la pirámide como lo señala Prahald y otros autores- pues aprovechan que hay miles de millones de personas alrededor del mundo que no tienen opciones, que para ellos hay escasez y fabricando productos y/o servicios promedio se gana dinero, mucho dinero.

El capitalismo y el socialismo tienen un común denominador: Sobran abusivos, personas sin escrúpulos. Ambos sistemas son fabricantes de pobres, en teoría son perfectos, pero prefiero la práctica del capitalismo, hay más opciones al final.