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Los enemigos de Calderón

Rubén Aguilar Jiménez, es un político mexicano, y no es cualquier político. Tuvo la capacidad de ser integrante del primer círculo del presidente Vicente Fox (2000-2006) y desde esa ubicación conoció y vivió a fondo y de primera mano el sistema político mexicano.

A esos niveles, distinguir en México quienes son los buenos y los malos no es difícil, y Rubén Aguilar supo hacerlo.

Hoy leo en Milenio diario parte de una entrevista que le hace Ciro Gómez Leyva y donde Aguilar señala que los muertos por la violencia en México son culpa del presidente Calderón, y me pregunto que mosca le picó a Aguilar para señalar de manera tan diligente esta cuestión.

Si bien es cierto, el presidente Caderón enfrentó de manera directa al crimen organizado, no tiene porque ser el responsable de las 60 mil muertes violentas que van en el sexenio y que Aguilar señala que van a llegar a 112 mil personas.

Como actor primario e intelectual de la política, Rubén Aguilar debe saber que estas muertes son víctimas de la falta de honestidad y exceso de corrupción en todos los niveles del sistema político-empresarial mexicano. Esas personas no estaban haciendo un trabajo honesto el día de su muerte, se fueron a delinquir por falta de bases morales-educación y de oportunidades, en cada caso el orden de estos factores se puede invertir. No murieron porque Calderón los mandó matar, murieron porque la mayoría de estos se dedicaban a actividades delictivas, y a falta de un sistema de justicia correcto en México, hoy están en sus tumbas y no en una cárcel buscando su re-adaptación a su vida.

Me gustaría que Aguilar Jiménez se aventurara por Michoacán, sin mencionar otras zonas conflictivas del país. Le preguntara a los productores agrícolas de ese estado cual es su sentimiento por estar “pagando piso” a la Familia, los Templarios y otros grupos del crimen organizado. Seguramente esa visita lo pondría con los pies en la tierra y se daría cuenta de lo complejo que es la situación en las zonas violentas de México, es imposible distinguir la frontera entre los funcionarios públicos honestos y los corruptos que permiten tal grado de destrucción del modelo de trabajo.

Si es cierto que Calderón será puesto en su lugar por la historia, en lugar de iniciar una guerra contra los narcotraficantes debió iniciar una guerra en serio contra la corrupción y castigar a tanto funcionario público deshonesto, pero aquí en México esas cuestiones se lavan con detergente Foca y no hay problema, sino que le pregunten a Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari, dos de los más nefastos presidentes que hemos tenido en México y aún están vivos; aquí en México no les pasa nada a los corruptos, solo sufrimos los que no tenemos “palancas”.

En mi opinión tienen más culpa los principales líderes sindicales en México y los miembros del congreso de la unión en las 60 mil muertes que el propio Felipe Calderón. Ellos han contribuido a formar este desastre de país y de juventudes que tenemos.



Razones para festejar a México

Ahora entiendo el arrebato de Lorenzo Zambrano y eso de llamar cobardes a los que se van de Monterrey espantados por la violencia y corrupción, como buen norteño lo entiendo perfectamente, dijo lo que le salió del alma, así sin intermediarios, pero seguro quiso decir lo que leyó anoche Alfredo Harp Helú en el programa de Ciro Hómez Leyva pues los norteños solemos ser muy decentes, pero de manera continúa hablamos golpeado y solemos parecer pendejos a la vista de los demás.

Son muy bellas las líneas que escribió don Afredo, así que las transcribo para evitar que con el paso del tiempo la liga donde están en la web se pierda:

Razones para festejar a México

Alfredo Harp Helú

Septiembre 2010

Los mexicanos tenemos miles de razones para festejar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución. Sinceramente, no se trata de lanzar fuegos pirotécnicos al aire en una noche estrellada o lluviosa, sino participar activamente en la transformación del país que todos deseamos.

Los mexicanos tenemos memoria, aprendemos de nuestros errores y, aunque volvamos a repetirlos, seguimos aprendiendo. Sí, es verdad, hay cosas del país que duelen y producen una tristeza profunda, pero recordemos que México ha vivido momentos duros y difíciles y ha logrado darle la vuelta a la tortilla. ¿Qué no podría darle otro giro una vez más?… Pero ese giro no se da por sí mismo, requiere de mexicanos dispuestos y comprometidos a voltear la masa del comal.

Los motivos de celebración pueden ser infinitamente más numerosos a los que expongo y es posible que una gran mayoría esté de acuerdo conmigo y hasta los complementen. Mirar hacia el futuro con pasos firmes es posible con la participación de todos los mexicanos. Si no, nos limitaremos a juzgar y a vivir la incertidumbre.

México es un país libre, con historia, es también nuestro hogar y el de nuestras familias y amigos. No hay como llegar a casa, sentir el olor a comida recién hecha y que te reciban con un plato de sopa caldosa. Que llame tu cuate sólo para preguntarte cómo te sientes.

Estas son buenas razones para festejar porque a pesar de sus problemas, como México no hay dos. Nuestro país promete y está lleno de esperanza. Y si alguien piensa que es falso, pregúntense: ¿a quién no se le enchina la piel cuando está rodeado de muchos mexicanos y entonamos el himno nacional?… también reflexionen ¿dónde llevamos el “¡Viva México!”?….

La abrumadora mayoría de los mexicanos nos levantamos para trabajar por un país más justo, productivo y amable. Sabemos que no hay nada como la marchanta de un mercado o un taco de frijoles refritos, que el verdadero milagro es el fervor del pueblo hacia la Virgen de Guadalupe y que el anciano más venerado es el ahuehuete del Tule; nos tranquiliza la bendición de nuestra madre y la oración que hacemos cada noche con nuestros hijos; motiva abrir la cortina de un negocio y ver a los niños con su uniforme rumbo al colegio. Sabemos que la mejor forma de decirle a una mujer cuánto la amas es con un trío y que la dama más dichosa es la que despierta con una serenata de mariachis. Los mexicanos siempre hemos estado juntos en los lanzamientos de Fernando Valenzuela, así como en los goles de Hugo Sánchez y el Chicharito Hernández, llevamos colgadas las medallas obtenidas en los juegos olímpicos y la voz de Pedro Infante es también la nuestra.

Para quienes comparten mi sentir, el país más bello del mundo es México y tenemos razón: Taxco merece una visita apasionada; el asombro se encuentra en las momias de Guanajuato; las ballenas grises de Baja California nos hacen sentir pequeños; el color rojo más intenso está en el brillo de la Sierra Tarahumara; el Mar de Cortés es realmente el acuario del mundo; las preguntas comienzan ante una cabeza Olmeca de Tabasco y Veracruz; una vista aérea de la Mixteca parece un cuadro de Francisco Toledo; de norte a sur florecen poetas; Coatlicue provoca simultáneamente horror y admiración de su belleza; las piezas de barro del Museo de Antropología parecen salidas de los hornos de los alfareros actuales; no hay playas más hermosas que las de las costas mexicanas; las ciudades virreinales fueron coloreadas por sus canteras; la voz de los ancestros se escucha desde Paquimé, pasando por Tzintzuntzan, Monte Albán hasta Calakmul; verdaderamente Cuernavaca es la ciudad de la eterna primavera; las tumbas mayas reflejan la grandeza de nuestro país; los mejores alcatraces son los de Diego Rivera; las ciudades mineras resaltan por su caótica urbanización ordenada; la mejor cobija es una ceiba de la selva lacandona y los atardeceres parecen pintados por Rufino Tamayo.

México, además de su hermosura, tiene un alma que palpita y que se refleja en nuestra solidaridad en cada colecta de la Cruz Roja; en los bebés mixes que llevan una flauta en la boca antes de caminar; en las grandes letras que hemos heredado; en el estado de Oaxaca que se hablan más lenguas que en el continente europeo; en la geografía que nos ha brindado una de las mayores biodiversidades del mundo; en los empresarios mexicanos que compiten internacionalmente y ofrecen millones de empleos; en que la Universidad Nacional Autónoma de México recibe diariamente a cerca de 300,000 alumnos y junto con el Instituto Politécnico Nacional y otras instituciones educativas fomentan la investigación científica en nuestro país; en que los institutos nacionales de salud son de los mejores del mundo; en saber que los Lasallistas, Maristas y Jesuitas llevan más de 100 años educando a niños y jóvenes mexicanos; en que el aroma más sugestivo es una cazuela de mole hirviendo.y así, podríamos pasar horas enumerando las emociones que nos regala cada rincón de la República Mexicana.

Hay demasiadas razones para festejar y la celebración consiste en saber que tenemos mucho por hacer, que vale la pena trabajar por México activa y permanentemente en la construcción del futuro. Se trata de ejercer un compromiso voluntario y personal, sin acarreados. Cada uno tiene una función importante y las voces internas saben bien cómo lograrlo. La multiplicación es mayor que la suma, de ahí la necesidad de unir voluntades. Recordemos que somos mayoría los mexicanos que compartimos estos deseos.

Las responsabilidades son innumerables. No sólo señales culpables, busca soluciones, actúa, ejerce tu voto y evita actos de corrupción. Cada uno podemos y debemos ayudar a lograr el cambio. ¿No crees que es necesario comunicar a tus hijos los valores y aprender de aquellos que tienen otra cultura, una lengua distinta y tradiciones diferentes?…, ¿no sería más productivo destacar las virtudes de México que pasarnos la vida quejando?… Si no conoces tu pasado y tu país no podrás llegar lejos. Es importante participar en las actividades culturales que fomenten la convivencia social, recreativa y deportiva. Acciones pequeñas también transforman nuestro entorno, hagamos algo más que separar basura; sembremos árboles y ahorremos agua y energía. La participación de la sociedad civil es vital para lograr nuestros deseos. No podemos olvidar que la base de nuestra economía sea la pequeña y mediana empresa, ya que son las mayores empleadoras. Apoya para que los avances tecnológicos permitan que ningún mexicano prescinda de la educación media superior y superior, así como programas que prevengan las adicciones. Exijamos policías y autoridades eficientes y honestas. Valoremos la labor del ejército y la marina de México.

Hay mucho por hacer, nuestro país requiere del talento de sus ciudadanos. El tiempo corre y es hora de ponernos a trabajar con metas a corto plazo.

¡Esta sí es una manera de celebrar a nuestro querido México!

Brindo el más sonoro de mis aplausos ante estas palabras, tan bien dichas.

Que bueno que los empresarios de México opinen de esta forma, ellos tienen una mayor capacidad de ayudar a disminuir la desigualdad que nos lacera como mexicanos, son ellos quien pueden disminuir la corrupción negándose a dar dinero por las obras que se realizan en el país y denunciando a los empresarios que lo hacen, ellos tienen una tribuna más elevada y la manera de protegerse cuando dicen algo, les estaremos muy agradecidos.

Que tarde a la vez llega la voz de estos empresarios, en lugar del monumento al bicentenario que en estos momentos solo ensalza la violencia y corrupción, los funcionarios públicos de nuestro país debieron inclinarse a celebrar lo que señala Harp Helú, escuchar a Carlos Slim proponiendo fuentes de empleo y evitar que la gente huya de Monterrey o de cualquier ciudad mexicana debido a la inseguridad.



15,290 Ejecuciones en México en solo 3 años

ejecutados-9-29-5En México vivimos una guerra civil. Desde que el presidente Calderón le declarara la guerra al narco ya van 15,290 ejecutados. Casi 500 muertes violentas por mes, pero la cuestión es que se va recrudeciendo el problema, los últimos meses el promedio mensual supera los 700. De seguir el mismo ritmo, más de 30 mil mexicanos habrán muerto en los seis años de gobierno actual.

Las decapitaciones han dejado de ser noticia, a esta gente la cuelgan desnuda en lugares públicos y les cortan los testículos. Lo que es peor, en México ya nadie investiga una muerte, al asunto le dan carpetazo el mismo día, pues nadie quiere meterse con los narcos, o sea que estamos viviendo el desorden total.

Junto con el dinero del narco que impulsaba nuestra economía llegó la violencia que quiere frenar Calderón, durante décadas el gobierno controlaba al narco, le asignaba territorios a cambio de cuotas, los políticos del PRI se hicieron inmensamente ricos, pero a partir de los 80´s fue cuando las figuras del narco perdieron el piso y se hicieron visibles, recordemos a Rafael Caro Quintero y sus desmanes. Luego, los empleados del narco empezaron a rebelarse y a desear el dinero de sus jefes, se recrudeció la industria del secuestro y la extorsión. En el camino la mayoría de las fuerzas del orden y jueces cayeron en las garras del narco, y para poder lavar el inmenso caudal de dólars que ingresaba a México nacieron muchos empresarios mexicanos.

Quienes eran en verdad los reyes en cada ciudad del país fueron los narcos: los Arellano en Tijuana, el Chapo Guzmán en Sinaloa y Durango, Osiel Cárdenas en el Noreste, Amado Carrillo en Cd. Juárez, todos estos capos enfocados a comerciar con las organizaciones criminales de Estados Unidos. El detalle es que tarde o temprano la fiera no iba a poderse controlar, muchos capos peleándose por territorios no llevaría a nada bueno.

Se combinó la corrupción oficial con el narco y con los empleados de estos, que secuestran y extorsionan, más una serie de empresarios sin ética que sirven de pantalla para lavar el dinero.

Hoy el país está desorientado, no podemos darle ni para delante ni para atrás a este asunto, estamos atascados. Mientras escribo esto en algún lugar de México ya ejecutaron a alguien, y no pasa nada.

No aprendemos del ejemplo Colombiano y Estadounidense: Allá el Narco sigue siendo un mal necesario. Y lo controlan, no lo quieren erradicar.



Los próximos 100 años

los poximos 100 añosLa columna de este día del famoso periodista mexicano Ciro Gómez Leyva trata sobre el reciente libro de George Friedman llamado “Los Próximos 100 un años, un pronóstico para el siglo XXI” y cuando lo busco en línea en las librerías de USA lo tienen clasificado como “no ficción” siendo que un libro de este tipo es más bien novelesco que otra cosa.

¿Cómo un escritor puede predecir más allá de uno o dos años en un mundo como el nuestro? Imposible jugar al Nostradamus moderno con tanto cambio en un mundo globalizado.

Julio Verne no predijo el futuro con sus novelas, el mundo buscó desarrollar los artefactos descritos por su pluma, lectores de todas las edades y de todas partes vivieron esas obras literarias soñando viajar al espacio o recorrer el fondo del mar, Verne por lo tanto no pronosticó el futuro, lo creó en gran parte, recordemos que siglos después aún es un sueño viajar al centro de la tierra.

¿Puede George Friedman crear un futuro cuando la mayoría de sus posibles lectores están fuera de USA y la mayoría de ellos no quieren un futuro promisorio para ese país? Imposible…

Ahora bien, como ejercicio de open mind si creo que valga la pena leerlo, a un pueblo como el nuestro le hace mucha falta el ejercicio de pronosticar escenarios, siempre vivimos la etapa de efecto, es raro que seamos la causa.



¡Bravo Ciro!
4 junio 2009, 5:47 AM
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ciro090704Ciro Gómez Leyva me cae muy bien, es un muy buen periodista. Constantemente se la lleva señalando las fallas de los políticos y haciendo énfasis en sus corruptelas, así como alzando la voz contra los atropellos y asesinatos de periodistas en el país.

Hoy da en el blanco en una situación que merece arreglo: ¿Qué resuelve un gobernador virrey -los llama así- en su Estado? Salvo 2 ó 3 excepciones, los gobernadores en México no resuelven nada, no meten la mano para combatir el crimen en sus regiones. Y comenta al final: Pero, eso sí, qué dignos son.

En mi opinión, fácilmente en nuestro México se podrían eliminar la mitad o más de los gobernadores y presidencias municipales, ya no se necesitan, la tecnología facilita el control y dirección de un Estado desde el lado federal, fueron tal vez necesarios en el pasado, cuando tenían que resolver situaciones que escapaban a la vista de una secretaría o del Presidente,  hoy son un estorbo más que nada. Se la llevan pensando junto con sus más cercanos colaboradores como robar más, como salir millonarios del puesto, cómo cobrarles piso a las mafias. No otorgan seguridad a sus gobernados, no promueven al turismo en sus regiones, no incentivan la creación de empleos, son unos rateros solamente, hay que terminar de abrir los ojos.

Regreso a su escrito:

Es un descaro, por lo tanto, que los gobernadores sumen voces para exigirle al gobierno federal que no los perturbe con operativos ¡de dudosa legalidad! para descabezar municipios o policías locales que, hasta el más despistado, sabe que se rigen por las normas del narco.

Y que el gobierno federal no se meta por su cuenta a tratar de averiguar qué pasa en las calles y las policías de Coahuila, las alcaldías y oficinas de Michoacán, las cárceles de Zacatecas, las aduanas de Tamaulipas y Colima, las rancherías de Durango, los comercios de Jalisco, el paraíso de narcomenudeo en las ciudades perdidas del Estado de México, la montaña y las costas de Guerrero, los santuarios de Sinaloa. Que no husmeé en los secuestros de Tabasco, Veracruz y Guanajuato, los levantotes de Baja California, las matanzas en Chihuahua, la complicidad criminal en Morelos.

Se quejan como si Cieneguillas, Villa Ahumada, Ciudad Juárez, Cuencamé, Rogaciano el de Petatlán, Alejandro El locutor de Villahermosa Fonseca o nuestro Eliseo Barrón fueran una perenne maniobra electorera.

En la lucha contra el crimen, ¿qué carajo resuelven estos virreyes?

Yo agregaría: ¡FUERA RATAS DE DOS PATAS!



Suman ya 10 mil ejecuciones -conocidas- en el actual sexenio de Calderón.

los-cinco-en-paintLa cifra que presenta hoy en su columna el periodista Ciro Goméz Leyva es muy dura:

Cayó en 18 de marzo, 18 de marzo de 2009: el ejecutado 10 mil en la guerra contra el crimen, de acuerdo con el puntual recuento de MILENIO.

Diez mil muertos entre el 1 de diciembre de 2006 y este 18 de marzo.

Son, en promedio, 12 ejecuciones en cada uno de los primeros 840 días del gobierno de Felipe Calderón.

En los seis años del gobierno de Vicente Fox se registraron 8 mil 780 ejecuciones. Si se proyecta a partir de los datos actuales, el calderonismo cerrará con unos 26 mil muertos. Pero es probable que sean mucho más”.

No creo que la cifra sea responsabilidad del presidente Calderón, gran parte de los ejecutados son producto de pleitos entre los cárteles de la droga que se disputan los territorios de operación, áreas que en los gobiernos priistas se asignaban conforme al régimen de franquicias.