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El único acierto de los dos gobiernos panistas

¿Quien recuerda los terribles años donde la inflación era de 2 y 3 dígitos en nuestro país? Fueron los años 70´s y 80´s.

La inflación, también conocida como “el impuesto de los pobres”, acunó nuestra elevada base de población de bajos recursos en el país.

Eran años donde los servicios y productos duplicaban el valor rápidamente, además era común que se escasearan, resultado de un círculo vicioso, se creaba esa falta de producto para que el efecto de la demanda incidiera en nuevos precios más elevados.

Lo más relevante de los dos gobiernos panistas que hemos tenido en nuestro país a partir del año 2000, es precisamente que han hecho todo lo que está a la mano para controlar la inflación, así que no restemos importancia a estos gobiernos, que al igual que el de Ernesto Zedillo (1994-2000) han estructurado nuestra economía; habría que aclarar que Zedillo tuvo la suerte de coincidir con Bill Clinton en esos años, cuando había un presidente adecuado en USA y su economía era pujante, de no haber sido por eso, nuestro presidente de finales del siglo pasado nunca hubiera tenido éxito.

Los dos presidentes del Pan han tenido una terrible suerte, el mundo ha estado en crisis económica desde el 2001, así se complica bastante la existencia de sus proyectos.

Lo ideal es que estos dos últimos gobiernos panistas hubieran tenido mano firme y se hubiera combatido la corrupción, esta es similar a la inflación, ambas construyen pobres al por mayor y nunca serán tan dañinas como el narcotráfico, esta última se combate con educación y cultura, las primeras con leyes y programas de gobierno. En esto sigue confundido Felipe Calderón.



La Crisis de hoy

En México así deberíamos ver este asunto de la crisis -como la crisis de hoy-. Los que nacimos a partir de los 60´s y empezamos a darnos 9788425422331cuenta del estado de la economía en la siguiente década, hemos vivido toda nuestra vida de una crisis a otra. La crisis con Luis Echeverría, la crisis con José López Portillo, la crisis con Miguel de la Madrid, la crisis con Carlos Salinas, la crisis con Ernesto Zedillo, la crisis con Vicente Fox y por último la crisis con Felipe Calderón. Han sido seis sexenios presidenciales completos al hilo, más lo que va del séptimo. 

Hay un pesimismo desbordado que debemos de controlar, salimos adelante de las otras crisis, ¿Por qué no habremos de salir bien librados de la de hoy? Tenemos mucha experiencia en crisis, sabemos de verdad lo que es apretarse el cinturón, estamos más preparados que en la última que vivimos.

Tenemos intacta la última de las libertades como lo dijo hace 50 años Viktor E. Frankl, el psicólogo prisionero en los campos de concentración alemanes que escribió el libro El hombre en busca de sentido: “Escoger la actitud con la que enfrentaremos una situación dada“.

Podemos escoger entre el pesimismo que solo hará más grande el círculo vicioso en el que nos encontramos en este inicio de 2009, o podemos optar por un optimismo razonado que rompa de hogar en hogar ese círculo destructivo. Me refiero a un optimismo razonado, pues un optimismo bobo puede empeorar nuestra situación. Optimismo razonado es mostrar una actitud de tranquilidad ante la crisis, contagiar esa tranquilidad y cuidar el bolsillo de lo innecesario. Si alguien nos pregunta como vemos la crisis, nuestra respuesta debe ser: La vemos superable. No estamos engañando a nadie con esa respuesta, se busca además romper la inercia de los pesimistas.

Fernando Savater, el prestigiado escritor español, inicia uno de sus libros: “Mi padre, como todos los hombres, nació en tiempos de crisis“. Así nosotros, por lo que la crisis nos tiene que ocupar en lugar de preocuparnos.

Decía Montaigne: “Evita tratar con gente negativa, porque te pueden destruir“. La gente negativa te contagia fácilmente. Uno debe tratar con gente positiva, entusiasta, con sano buen humor.

También hay que tomar en cuenta lo que decía Unamuno: “Miremos más que somos padres de nuestro porvenir, que hijos de nuestro pasado“. Y uno debe desear y trabajar para tener hijos brillantes ¿Verdad?

Pues así se requiere que actuemos, que seamos más eficientes en el día a día, pero no como medida transitoria para salir de la crisis de hoy, como un hábito que nos permita tener resultados extraordinarios en medio de las tormentas. Si creen que esto no es posible, revisen los resultados de Apple para el trimestre que acaban de cerrar, y se darán cuenta que en medio de la peor de la crisis estadounidense, esta empresa ha logrado ventas y utilidades récord. Y lo han sabido hacer en un entorno doblemente complicado: La crisis de hoy y la crisis de salud de Steve Jobs. ¿Quien dijo que no se puede? 

Entonces, ¿En qué quedamos? Esta es la crisis de hoy, hay que romper el círculo vicioso para que no sea la crisis de todo el 2009.

Nota: Las cifras de Apple son cortesía de los chicos de Appleweblog.

Bibliografía:

Frankl, V. E. (1996). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Editorial Herder, S. A.