27 Letr@s


La historia lo juzgará

Le quedan 3 días al sexenio del presidente Felipe Calderón Hinojosa. Período de gobierno que quedará en la historia de México como “muy sangriento”, derivado de la guerra contra el narcotráfico que instrumentó su aparato gubernamental a lo largo y ancho de estos 6 años.

El Semanario Z publica este 26 de noviembre de 2012 un reportaje donde se le atribuyen 83 mil muertos al presidente Calderón, bien pueden haber sido 60 mil o 120 mil, para fines de criticar da lo mismo y es difícil calcular en realidad cuantos fueron atribuibles al narco y cuantos no.

Vuelvo a repetirlo, Calderón no propició la corrupción que ha contribuído en la degradación de muchos mexicanos, el presidente al igual que la mayoría de los mexicanos hemos sido victimas de un sistema que se pudrió hace muchas décadas y en el que escasos funcionarios públicos en México hacen algo de valor para componerlo y frenar esa galopante descomposición, al contrario sus ansias de riqueza alimentan la putrefacción, empezando por nuestros Senadores, Diputados y Jueces.

Fue el viejo PRI el que permitió que la educación en México perdiera valor, sobre todo en los años 70´s,  su sistema requería una fuerte prole de analfabetos para explotarlos y seguir enriqueciéndose en el poder. Presidentes como Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo sembraron las bases del deterioro, una generación después vino el presidente Calderón a cosechar la fruta podrida.

Felipe Calderón encaró a la delincuencia, estos no se rindieron y se soltaron los demonios en la mayoría de los Estados del País, el narcotráfico es una buena parte del problema, pero no todo, entre los delincuentes las bandas de secuestradores, extorsionadores, asaltantes, contrabandistas, trata de blancas y rateros de domicilios tienen un peso muy importante, son paupérrimas las acciones de los gobiernos municipales y estatales contra estos individuos, las policías de todo el país están infiltradas, y con todo esto lo más práctico es echarle la culpa al presidente en turno, dentro de 72 horas tendremos cambio de gobierno en México y ya veremos como los enfrenta Peña Nieto, quien este día acude a su cita con el presidente Obama en los Estados Unidos y seguramente le “leerán la cartilla”, le darán línea en los principales rubros de nuestra relación bilateral y sobre todo le dictarán su postura frente al crimen organizado, apuesto a que le van a prohibir que lleve a cabo las viejas prácticas de pactar con el narco.

No coman ansias, el próximo sábado conoceremos la postura real de Peña Nieto contra el crimen organizado, calculo que será la misma que la de Calderón y es que no hay de otra, a los criminales palo duro y a los enfermos del narco un sistema de salud y de educación que los ayude salir de ese infierno.

Regresando a Calderón, los demás asuntos como la estabilidad económica del país en un mundo en crisis o el crecimiento en infraestructura no cuentan, todos le achacan el problema de la violencia.

Dentro de 3 días Felipe Calderón entrega su responsabilidad, hizo lo que hizo y la historia lo juzgará, hoy más que nunca la frase “el tiempo pone a cada quien en su lugar” está vigente.



Los enemigos de Calderón

Rubén Aguilar Jiménez, es un político mexicano, y no es cualquier político. Tuvo la capacidad de ser integrante del primer círculo del presidente Vicente Fox (2000-2006) y desde esa ubicación conoció y vivió a fondo y de primera mano el sistema político mexicano.

A esos niveles, distinguir en México quienes son los buenos y los malos no es difícil, y Rubén Aguilar supo hacerlo.

Hoy leo en Milenio diario parte de una entrevista que le hace Ciro Gómez Leyva y donde Aguilar señala que los muertos por la violencia en México son culpa del presidente Calderón, y me pregunto que mosca le picó a Aguilar para señalar de manera tan diligente esta cuestión.

Si bien es cierto, el presidente Caderón enfrentó de manera directa al crimen organizado, no tiene porque ser el responsable de las 60 mil muertes violentas que van en el sexenio y que Aguilar señala que van a llegar a 112 mil personas.

Como actor primario e intelectual de la política, Rubén Aguilar debe saber que estas muertes son víctimas de la falta de honestidad y exceso de corrupción en todos los niveles del sistema político-empresarial mexicano. Esas personas no estaban haciendo un trabajo honesto el día de su muerte, se fueron a delinquir por falta de bases morales-educación y de oportunidades, en cada caso el orden de estos factores se puede invertir. No murieron porque Calderón los mandó matar, murieron porque la mayoría de estos se dedicaban a actividades delictivas, y a falta de un sistema de justicia correcto en México, hoy están en sus tumbas y no en una cárcel buscando su re-adaptación a su vida.

Me gustaría que Aguilar Jiménez se aventurara por Michoacán, sin mencionar otras zonas conflictivas del país. Le preguntara a los productores agrícolas de ese estado cual es su sentimiento por estar “pagando piso” a la Familia, los Templarios y otros grupos del crimen organizado. Seguramente esa visita lo pondría con los pies en la tierra y se daría cuenta de lo complejo que es la situación en las zonas violentas de México, es imposible distinguir la frontera entre los funcionarios públicos honestos y los corruptos que permiten tal grado de destrucción del modelo de trabajo.

Si es cierto que Calderón será puesto en su lugar por la historia, en lugar de iniciar una guerra contra los narcotraficantes debió iniciar una guerra en serio contra la corrupción y castigar a tanto funcionario público deshonesto, pero aquí en México esas cuestiones se lavan con detergente Foca y no hay problema, sino que le pregunten a Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari, dos de los más nefastos presidentes que hemos tenido en México y aún están vivos; aquí en México no les pasa nada a los corruptos, solo sufrimos los que no tenemos “palancas”.

En mi opinión tienen más culpa los principales líderes sindicales en México y los miembros del congreso de la unión en las 60 mil muertes que el propio Felipe Calderón. Ellos han contribuido a formar este desastre de país y de juventudes que tenemos.



Pensándola bien, no es cierto que el modelo educativo previo a los 70´s era mejor

La mejor prueba de que incluso el modelo educativo previo a los 70´s era peor  al actual que proviene de 1971 es que todos los políticos corruptos de México cursaron su primaria cuando había que ir a la escuela en la mañana y la tarde.

No les sirvió de nada las clases de Civismo, entonar cada mañana el himno nacional y que sus profesores fueran de saco y corbata al aula, esos maestros y maestras construyeron unas verdaderas hienas que secuestraron al país por décadas, y que aún lo mantienen cautivo en algunas entidades…

A mi en lo personal me avergüenza ser compatriota de una Beatriz Paredes, de un AMLO, de un Carlos Salinas, de un Manlio Fabio Beltrones, de un Roberto Madrazo, de un Carlos Hank, de un Miguel de La Madrid, de un José López Portillo, de un Luis Echeverría, de un gober precioso, de un Fidel Herrera, de un Marcelo Ebrard, de un Vicente Fox, de un Francisco Labastida, de un Porfirio Muñoz Ledo y otros mil políticos mexicanos…

¿Verdad?



Expropiación

hugo_chavez_caricaturaEn todo el mundo la opción de expropiar un predio para el bien común de un pueblo es válido, lo criticable es que Hugo Chávez lo pretenda hacer sin consultar la ley en su querida Caracas.

Este fin de semana, la amenaza que lanzó el dictador Chávez a la empresa Coca Cola Femsa-de capital mexicano para variar- para que abandone una hectárea que esta organización utiliza para estacionar sus camiones de reparto no es de un presidente en su sano juicio. Si verdaderamente se requieren esos terrenos para mejorar la calidad de vida de los vecinos del lugar, hay medios para lograrlo, el más sencillo es entablar un juicio y pagarle la propiedad a esa empresa, sin necesidad de amenazar.

En México hace poco más de tres décadas teníamos lo nuestro. La última ocasión que las locuras de un presidente Mexicano lo llevaron a expropiar terrenos, fue cuando Luis Echeverría lo hizo con amplias extensiones agrícolas en 1975, haciendo añicos el campo sonorense, una joya mundial de la irrigación, junto con el sector primario mató el sector secundario pues en aquellos años iniciaba una serie de agroindustrias que se desaceleraron viendo los ímpetus comunistoides del presidente Echeverría. El paso del tiempo no le dio la razón a este presidente Mexicano, los terrenos que convirtió en Ejidos son improductivos, salvo los que han regresado a manos privadas y ya nadie de la región invirtió en industria en esa zona. En otro post habrá oportunidad de comentar sobre la expropiación petrolera de 1938, convirtió a Pemex en la caja chica -y grande- de los políticos mexicanos, tenemos poco más de 70 años explotando el petróleo y no lo hemos podido hacer correctamente gracias a la inmensa corrupción que gira en torno a ello.

Hace tiempo leí una frase de Carlos Slim que decía: Lo que se debe repartir es el fruto del árbol, no el árbol. Mi querido Hugo, te estás equivocando de nuevo.



Restos de Porfirio Díaz

6a00e551f501008833011168a52830970c-500wiGuadalupe Loaeza pregunta abiertamente en su Blog: ¿Están de acuerdo con que sean trasladados de París a México,  los restos del  ex presidente?

Le hice un comentario que está pendiente de moderación y dice así:

“A la luz de una centuria, creo que Díaz hizo mucho bien a México, y digamos que ya pagó su condena por todo aquello que se le juzga mal. Merece que se le cumpla su última voluntad, tienen mi voto para que regrese…

El detalle es ¿Nos van a aceptar en Francia y sus panteones a unos mil políticos, entre Priistas, Perredistas y Panistas, digamos que por unos 200 años, pues le han hecho el doble de daño al país en comparación a Porfirio?

López Portillo debe encabezar ese buque moderno de contenedores que lleven los restos de tanto miserable que nos hizo -y hacen- mucho daño, Miguel Alemán V. se lo ganó a pulso, Porfirio Muñoz Ledo -aunque digan lo contrario es un político muy muerto en vida-, Carlos Hank G., Fidel Velázquez y achichincles como la Güera Rodríguez, empresarios como Emilio Azcárraga M. etc. ¿se vale enterrar en vida a Echeverría, Miguel de la Madrid  y Carlos Salinas de Gortari, a Vicente Fox -por inútil-, Andrés Montiel, al gober precioso Marín y a la Gordillo? pues todos ellos se lo han ganado a pulso.

Tal vez la petición la podemos hacer como país por unos 2,000 ataúdes con eso de que con Mil nos quedemos cortos. De no aceptar Francia a estos notables -pero para robar- Mexicanos, sugiero que los enterremos en la Sonda de Campeche, y algún día que consolidemos la reforma energética como debe ser, que sean descubiertos por exploraciones en el próximo Milenio, ya no de petróleo ni de gas, por otro recurso valioso que descanse en el lecho y fondo marino”.

¿Qué opinan Ustedes sobre el retorno de los restos de Porfirio Díaz?



La Crisis de hoy

En México así deberíamos ver este asunto de la crisis -como la crisis de hoy-. Los que nacimos a partir de los 60´s y empezamos a darnos 9788425422331cuenta del estado de la economía en la siguiente década, hemos vivido toda nuestra vida de una crisis a otra. La crisis con Luis Echeverría, la crisis con José López Portillo, la crisis con Miguel de la Madrid, la crisis con Carlos Salinas, la crisis con Ernesto Zedillo, la crisis con Vicente Fox y por último la crisis con Felipe Calderón. Han sido seis sexenios presidenciales completos al hilo, más lo que va del séptimo. 

Hay un pesimismo desbordado que debemos de controlar, salimos adelante de las otras crisis, ¿Por qué no habremos de salir bien librados de la de hoy? Tenemos mucha experiencia en crisis, sabemos de verdad lo que es apretarse el cinturón, estamos más preparados que en la última que vivimos.

Tenemos intacta la última de las libertades como lo dijo hace 50 años Viktor E. Frankl, el psicólogo prisionero en los campos de concentración alemanes que escribió el libro El hombre en busca de sentido: “Escoger la actitud con la que enfrentaremos una situación dada“.

Podemos escoger entre el pesimismo que solo hará más grande el círculo vicioso en el que nos encontramos en este inicio de 2009, o podemos optar por un optimismo razonado que rompa de hogar en hogar ese círculo destructivo. Me refiero a un optimismo razonado, pues un optimismo bobo puede empeorar nuestra situación. Optimismo razonado es mostrar una actitud de tranquilidad ante la crisis, contagiar esa tranquilidad y cuidar el bolsillo de lo innecesario. Si alguien nos pregunta como vemos la crisis, nuestra respuesta debe ser: La vemos superable. No estamos engañando a nadie con esa respuesta, se busca además romper la inercia de los pesimistas.

Fernando Savater, el prestigiado escritor español, inicia uno de sus libros: “Mi padre, como todos los hombres, nació en tiempos de crisis“. Así nosotros, por lo que la crisis nos tiene que ocupar en lugar de preocuparnos.

Decía Montaigne: “Evita tratar con gente negativa, porque te pueden destruir“. La gente negativa te contagia fácilmente. Uno debe tratar con gente positiva, entusiasta, con sano buen humor.

También hay que tomar en cuenta lo que decía Unamuno: “Miremos más que somos padres de nuestro porvenir, que hijos de nuestro pasado“. Y uno debe desear y trabajar para tener hijos brillantes ¿Verdad?

Pues así se requiere que actuemos, que seamos más eficientes en el día a día, pero no como medida transitoria para salir de la crisis de hoy, como un hábito que nos permita tener resultados extraordinarios en medio de las tormentas. Si creen que esto no es posible, revisen los resultados de Apple para el trimestre que acaban de cerrar, y se darán cuenta que en medio de la peor de la crisis estadounidense, esta empresa ha logrado ventas y utilidades récord. Y lo han sabido hacer en un entorno doblemente complicado: La crisis de hoy y la crisis de salud de Steve Jobs. ¿Quien dijo que no se puede? 

Entonces, ¿En qué quedamos? Esta es la crisis de hoy, hay que romper el círculo vicioso para que no sea la crisis de todo el 2009.

Nota: Las cifras de Apple son cortesía de los chicos de Appleweblog.

Bibliografía:

Frankl, V. E. (1996). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Editorial Herder, S. A.