27 Letr@s


Leche, queso y demás alimentos: Crimen en Cuba

Es increíble lo que escribe Yoani en su más reciente post. Personas que en Cuba se ocultan para transportar leche, queso y otros alimentos, cual si fueran drogas ilegales.

Hasta que punto ha caído la desvergüenza de los dirigentes en ese malogrado país. No estoy criticando ideas socialistas, no estoy apoyando al capitalismo, solo muestro mi desagrado contra un genocidio que se da en la Isla.

¿De que otra forma se le puede llamar a esta injusticia? Perseguir a un padre de familia por tratar de llevar alimento a su mesa, ya ni en Los Miserables, pues aquel mendrugo de pan que llevaba para sus sobrinos Jean Valijean, el personaje principal de esa novela, era robado.

Probablemente no me alcanzarían mil y una noche para describir todo lo criticable de México, empezando por sus políticos, pero ni en la peor de las pesadillas de un mexicano promedio tiene lugar lo que pasa en Cuba, un pueblo prisionero de la ambición desmedida de los Castro.

Como desearía que esto que escribo de Cuba fuera solo una novela, una obra de ficción, pero no, es la tragedia que golpea sin guante la faz de los cubanos. Lo peor es que al menos en el boxeo la pelea tiene un número de rounds finito, en la isla ¿hasta cuando?

Y pensar que Fidel en este momento se encuentra en su finca, rodeado de todo tipo de lujos y con alimentos de sobra en su nevera, escribiendo sus pendejas ‘Reflexiones‘ sobre la amenaza nuclear de hoy en día.



El libro digital empieza a tomar forma de manera comercial

¿Que implica vender más de 1 millón de copias de eBooks en Amazon? Lo acaba de realizar la trilogía Millennium de Stieg Larsson, según declaraciones de la tienda online por excelencia hoy por hoy.

De entrada son como 500 toneladas menos de papel impreso, mismos kilos que no fueron transportados desde algún bosque en forma de madera, posteriormente en pulpa, luego en papel y por último llevadas de la imprenta a las librerías y de allí a las casas de los lectores.

Hay muchos intermediarios que se quedaron en el camino, desde campesinos de aserraderos, choferes de camiones, obreros en fábricas, carteros y vendedores de libros, todo eso tiene un valor muy importante en los costos de producción que no se ejercieron y que se ve reflejado en el precio de una copia digital en menos del 40% de su valor impreso.

Aún es muy temprano para que los libreros tradicionales peguen de gritos y se preocupen un poco más, recordemos que la industria editorial ha sufrido los embates de la crisis recién terminada y ahora que se vislumbra un mejor panorama el consumidor está volteando a ver con detenimiento los lectores digitales como el Kindle, el iPad, el Nook y el Sony Reader entre otros, seguramente esta nota será la primera de muchas donde se hable de autores con más de 1 millón de copias digitales vendidas.

A mi en lo personal me fascinaron los tres libros de Larsson, en serio que voy a lamentar toda mi vida, desde el punto de vista literario, la ausencia del sueco, era un gran escritor y siempre me quedará la sensación de haberme perdido su cuarta novela, sobre todo que transcurría parte de esta en Cd. Juárez, nuestra ciudad fronteriza, sinónimo de violencia y vejaciones a las mujeres.



Antes de que hiele

Esta semana que pasó leí un libro más de Henning Mankell, se titula ‘Antes de que hiele’ y de nueva cuenta las aventuras del inspector Kurt Wallander me transportaron al sur de Suecia, ese país de vientos fríos y crímenes resueltos.

Linda Wallander empieza a tener protagonismo, supongo que Mankell la va preparando para suceder a Kurt en sus aventuras policiacas, la trama es exquisita, sus 318 páginas se me fueron volando.

Poco a poco las obras que leo en la pantalla de mis computadoras se van acumulando y encontrar estos libros de manera gratuita en la web aunque no lo crean me dejan un sentimiento de culpabilidad, a la larga si todos leemos sin pagar las obras de los demás terminaríamos matando a la literatura, así que prometo no abusar de Scribd.



Yo y las letras
22 abril 2010, 1:15 PM
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Un día de estos, con lluvia, frío,  inquietudes y cierta desazón en el corazón empezaré a escribir una novela. No puede ser un libro como los conocemos hasta el día de hoy, tendrá que ser distinto, como lo es una metralleta comparada con la quijada de asno que utilizó Caín para matar a su hermano Abel, aquel triste día en el Paraíso.

¿Que diferencias existen entre un papiro egipcio y un libro digital? Independientemente del lenguaje y mensaje, la difusión y disponibilidad. La conveniencia diríamos en términos de marketing comercial.

“¿Sabéis lo que es escribir? Una antigua y muy vaga, pero celosa, práctica cuyo sentido yace en el misterio del corazón”. Con esta frase resolvió Mallarmé una de esas preguntas que les suelen hacer a los escritores”. La frase la pido prestada del artículo de Winston Manrique. Reconozco que no se escribir como debiera, pero en el fondo ya no se trata de escribir, el acto es comunicar el mensaje, alcanzar las fibras sutiles del espectador-lector de nuestro tiempo.

Descubrir la sintaxis del futuro inmediato debe tener ocupados a los escritores profesionales y preocupadas a las editoriales, no hay mañana para sus obras, no en el sentido que hemos conocido, y como siempre habrá los muchos que digan que tiempos pasados fueron mejores; yo dejé de comulgar con esa idea cuando me di cuenta que el pasado no existe, es tan solo una respiración que me permitió llenar de aire mis pulmones, no más.

¿Que opinan de este reto? Mi reto.



El hombre inquieto

No, no les voy a hablar de mi en esta ocasión, o tal vez solo un poco. Ese es el nombre del último libro de Henning Mankell y amenaza el autor con dejarlo como el último libro de la serie Wallander, y honestamente no deseo que suceda así.

Los últimos dos meses y medio me metí de lleno a la saga policiaca de Mankell, me hice fan del inspector Kurt Wallander y la Suecia descrita en los 7 libros leídos de este autor me encantó, algún día tendré que visitar Ystad y otras varias ciudades suecas, a manera de tributo a Mankell y su obra, pero sobre todo a respirar el frío aire de esa Suecia que se termina añorando en sus escritos.

Me gustaría ser la mitad de ordenado que el inspector Wallander y quisiera tener al menos una cuarta parte de su capacidad de auto disciplina, a estas alturas de mi vida y con más de la mitad del tanque de combustible quemado es algo que no puedo dejar ya de lado.

Empecé leyendo a un inspector de policía que no disponía de un celular en 1991, año en el que transcurre la primera novela, la saga continuó por los 90´s y pasó al nuevo siglo, y con este llegaron los adelantos tecnológicos que sin los cuales hoy en día nos sería imposible imaginar una vida normal: El celular y la pc.

En lo personal utilizo dos celulares a diario, uno es un smartphone que requiero para estar en línea por donde ande, es una Blackberry con servicio de Nextel y telefonía celular, el otro es un simple teléfono celular LG, que me sirve únicamente para hacer y recibir llamadas, sobre todo a los números que tengo y donde me tienen en planes gratuitos, por el primer teléfono la empresa paga 800 pesos al mes por radio e internet, y unos cuantos pesos más por algunas llamadas que realizo, por el segundo teléfono que es personal pago solo 200 pesos, el plan más económico en Telcel. Respecto a las pc´s, utilizo dos, la que llevo al negocio y es una laptop HP reciente y sobre mi escritorio en casa reina una iMac de 24″, ha cumplido dos años ya, pero es más eficiente que muchas que se operan con sistema de Microsoft. Me sería prácticamente imposible desempeñar mi trabajo sin la Blackberry y sin una pc, supongo que para un buen inspector de policía hoy en día debe ser similar.

Ayer terminé “El Cerebro de Kennedy”, una de las novelas de Mankell que no son sobre el inspector Wallander, pero es que me ha costado trabajo encontrar en Tijuana la serie completa, me faltan 3 de los 9 tomos de la saga, he tenido que leer también “El retorno del profesor de baile” mientras me hago de las demás novelas de la serie, pero han sido muy buenos libros, se los recomiendo ampliamente, y dado que no encontré uno de los que me faltan me decidí hoy en la tarde, allí en Gandhi por este último de Wallander, pero que esperemos como dije al principio que no sea el del cierre de la saga. “El hombre inquieto” me costó $299 pesos, más o menos $15 euros o $23 dólares estadounidenses, no es barato, pero aún está en el precio que me puedo permitir por unas noches de esparcimiento en casa.

Tijuana, en una noche de invierno que parece de primavera. 8 y 37pm

Actualización: Enero 16 del 2010.

Mankell nos ha mostrado en esta novela a un Wallander con mayor juicio, como una persona con elevada capacidad de análisis y razonamiento, como se aprende con la literatura, independientemente que sea ficción, vaya me atrevo a señalar que este género de la literatura nos ayuda tanto como las obras de no ficción.



El cerebro de Kennedy

No me refiero al cerebro del presidente J.F. Kennedy, ese es el título del libro que compré esta tarde en librería Gandhi. Me dolió que no tuvieran más libros de Mankell bajo la colección Maxi de Tusquets, y tuve que pagar $250 pesos por esta novela (13 euros aproximadamente), supongo que para quien vive en europa esta cantidad no representa casi nada por un buen libro.

En otra de las novelas de Henning Mankell allí en la librería, me llamó la atención que traía una cintilla donde señalaba que este autor lleva vendidos más de 25 millones de ejemplares de su obra, por lo tanto debe ser ya una persona sin penurias económicas y puede vivir como rey, aunque quien sabe, hay personas que nunca aprenden a usar el dinero.

Este es mi primer libro del 2010, cerré el 2009  con estupendas veladas leyendo y tomando café, tengo fe que este año, que será en todos los aspectos mejor que el último de la pasada década, la lectura será placentera.

No necesito volver a comentarles que este autor sueco posee una envidiable narrativa, aunque estoy consciente de que a muchas personas no les gusta el género de novela negra y pensarán que existen mejores formas de aprovechar el tiempo, solo que hay que tomar en cuenta que el mejor tiempo libre es aquel que se utiliza en lo que más nos agrada, así que habrá personas que lo inviertan en ver TV, otros en escuchar música, otros tuiteando, otros durmiendo, etc, etc. Que cada quien use su tiempo libre como quiera, pero la obligación es disfrutarlo. De lo contrario, que desperdicio de vida.

Tijuana, B.C. Una noche de enero a 20 grados centígrados y en espera de que el café termine de colarse.



El retorno del profesor de baile

La lectura en el 2009 fue apasionante, en el último trimestre de este año fueron 10 libros de novela negra los que disfrute aparte de otros tantos y de diverso género, el último lo compré ayer por la tarde en la librería El Día aquí en Tijuana y es de Henning Mankell, el famoso escritor sueco, se titula “El retorno del profesor de baile”.

Llegué a este autor después de leer en octubre pasado los tres libros del finado Stieg Larsson, en estos le encontré sabor al género de novela negra, he disfrutado noches enteras leyendo las peripecias de Kurt Wallander, a quien creo que me parezco solo en una cosa: Ambos tomamos café como cosacos desvelados.

Fuera de broma, así como hay institutos que han podido identificar aspectos relevantes en los escritos de William Shakespeare para encontrar mejoras y desempeñar un trabajo mejor, muy bien podríamos encontrar aspectos que nos servirían para mejorar nuestra profesión en la obra de Mankell, para empezar, el inspector Wallander tiene una enorme capacidad de auto organizarse y auto motivarse, ama su trabajo como pocos y es un excelente compañero de equipo, tiene una gran capacidad de deducción y el nivel de principios y valores son de primera.

En esta ocasión, la novela “El retorno del profesor de baile” no tiene en Wallander a su protagonista, en su lugar surge Stefan Lindman, y adquirí el libro pues aún no me llega la continuación de las primeras 5 novelas de 8 que ha escrito Mankell de la saga Wallander, el último precisamente es de este 2009 y se titula “El hombre inquieto“.

Son pocas, pero importantes las cosas que hay que agradecerle al 2009, dentro de estas se encuentra mi regreso a la lectura intensa y programada. La más importante del año, es retornar como lo hice a medio año a una oficina, pasé casi la mitad de este año en la banca -no se entienda en Bancos, quiero decir que no tuve trabajo- y fue una gran experiencia, pero que no se la deseo a nadie, y si tuviera enemigos, ni a ellos…

No me despido de Ustedes, nos vemos en Enero próximo, mientras tanto, les deseo lo mejor para este 2010 que lo tendremos aquí en unas pocas horas más…

Tijuana, B.C.