27 Letr@s


Somos parte de un sueño soñado

Leyendo el libro ‘Pobre Patria Mía’ me doy cuenta que nací en 1911, el 14 de enero para ser preciso. Nací el día que nació mi abuelo Guillermo en Agua Caliente de Cota; provengo de su infancia de tortillas con sal y chile, de jornadas de trabajo de sol a sol arando la difícil tierra de la sierra sinaloense, pero ante todo provengo de sus sueños, tal vez el más hermoso de los sueños que sueñan los hombres: Llegar a ser lo que queremos, dejar atrás lo que no nos gusta, lo que lacera nuestro espíritu.

Provengo del ‘no miedo’ de mi abuelo, del niño-joven que renunció a ser rentado como asno para cultivar maíz y que un día salió descalzo, sin equipaje y sin alimento de su pueblo, que pasó su primera noche cobijado por las estrellas y el calor de sus sueños, y que recordó toda su vida la almohada de esa noche a la orilla de un camino polvoriento: Una piedra.

Que orgulloso me siento haber nacido como una pequeña parte de sus sueños…